Amistad (Diccionario Psicológico)

Dic 26, 2012   //   by Nuria Ros Cubel   //   Artículos, Diccionario Psicológico  //  Sin comentarios
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Amistad (Diccionario Psicológico)Amistad: Singularmente no está incluida dentro de los diccionarios psicológicos, a lo mejor es que tiene poco que ver con la psique y habrá que introducirla en uno “animalógico”. Ya se, este último no existe, pero todo se andará. De nuevo recurrimos a la R.A.E, el que nos indica que proviene de nuestro buen latín, que la palabra a su vez se derivó de la de amor y que quiere decir !atención¡: afecto personal, puro y desinteresado compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato.

Hace muchos años, ni los recuerdo, un profesor que tuve me narró un cuento, o una alegoría, uds. mismos que decía lo siguiente: Cada uno de nosotros es un tipo de tren, quizás de mercancías, o de alta velocidad, o el Orient Express, o de cercanías… no importa, todos son necesarios. A lo largo de nuestra vida y siguiendo nuestro ideosincrásico recorrido vamos haciendo estaciones con la particularidad que no hay marcha atrás, siempre es hacía adelante sea corto, medio o largo el transcurso. En nuestros vagones van circulando personas. Unas puede ser que suban y no se apeen más, otras bajarán y puede ser que algunos vengan lanzados. De esos seres, con fortuna, unos pocos te cuidarán y estimarán, otros te perjudicarán o incluso te destrozarán, pero al final lo que más va a contar, aunque incluso llegues a perder alguno de los vagones es que tu máquina vea su dirección de forma diáfana.

Querido amigo contigo que tanto he compartido, con quien he vivido tanta afinidad, en quien he confiado, desde aquel día que subiste en aquel particular apeadero. Tus palabras, tus actos, tus pensamientos que llenaron mi espacio vital y que fueron recíprocos parece como si se hubieran desplazado al vagón de cola. Te echo de menos, pero ya sabes no hay vuelta atrás.

Si te dijera que no entiendo qué ha sucedido, te mentiría. Yo también a lo largo de mi camino he tenido esta niebla y me he desviado y hasta he descarrilado. Ya ves, hasta en eso coincidimos.

Pensar y vivir eso que llaman amor como si nada más en el mundo importara, descuidando el resto de tu existencia y no queriendo ser consciente ni de la ceguera ni de los agujeros de las propias carencias.

Ante el espejismo casi todo parece perfecto. Aunque ahora sirva de poco o de nada, te digo que si no te atiendes tú mismo a satisfacer tu propio vacío puedes venir despojado e incluso arrasado. Tú sabes que de esto entiendo un poquito.

En este momento sobre mi está cayendo una inmensa tormenta y fatigo tremendamente para correr, percibo como si tuviera las vías llenas de obstáculos. Ni mucho menos es la primera vez y empujaré hasta la próxima estación como siempre he hecho.

No obstante de vez en cuando anuncies alguna llegada de estación, estás en verdad lejano, pero estoy haciendo ver que lo acepto porque se que vas por otros derroteros y porque estás encantado con las luces de neón de las farolas.

Como ya te he expresado siento mucho tu distancia, el frío gélido ha irrumpido en mis departamentos, sin infravalorar el calor y el empeño que están realizando otros compañeros de viaje.

Deseo que te vaya bien, que salgas reforzado de esta vivencia, que tu supuesta protección no te desgarre y que podamos encontrarnos de nuevo en otro destino. Gracias por haber estado en mi camino.

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